|
NO ANTEPONER NADA AL OFICIO DIVINO
San Benito al establecer su Regla
nos dejó como criterio de vocación,
la solicitud por El Oficio Divino
de la aspirante a la vida monástica

El servicio de alabanza, contribuye de manera esencial a dar un sentido universal
a la vida de la comunidad monástica,
y de este modo se convierte en el pulmón espiritual de toda la Iglesia
y de la humanidad que únicamente en Cristo,
en el Cristo orante, encuentra su pleno significado.
En esta escuela de oración se vigoriza nuestra oración silenciosa y personal
Así a través de esta actitud fundamental, tomamos concienciade los signos y gestos que realizamos,para dejar que Cristo
ore, y alabe en nosotras.
La Eucaristía, como centro de toda la vida monástica,
signo sacramental de la gran Presencia de Cristo en medio de la comunidad, es el centro de la jornada,
y el encuentro fraterno a nivel más profundo
Toda la jornada monástica desde las Vigilias antes del amanecer,
como también los ritmos del tiempo
y las estaciones convergen en la única celebración
del misterio de Cristo
4:35 a.m. las Vigilias antes del amanecer arrancan a la noche su propio misterio haciéndonos pacientes y alertas en la espera de Cristo el Esposo que con su Resurrección nos trae la luz de la vida.
7:00 a.m. en Laudes ensalzamos a Cristo verdadero Sol que nace de lo alto.
9:45 Tercia- 1:00 Sexta- 3:00 Nona, están centradas en los salmos graduales.
5:30 p.m.Vísperas es la acción de gracias por un día de bendición
ya transcurrido y de confianza en la luz que no conoce ocaso: Cristo.
7:50 p.m. Completas nos introduce en la paz de la noche
y culmina el día con la tradicional Salve
con música y tonalidad propia de la Orden cisterciense

|